• This email address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it.
  • 57 5 3751932
 

Río Verde, Crónica de un amor inundado de violencia

rio verde 1

*Elvia Candanoza y su libro “Río Verde, Crónica de un amor inundado de violencia”, nos pone a soñar de nuevo.

*“Nos caemos, pero no tenemos que quedarnos todo el tiempo ahí tirados, esperando que la suerte nos cambie por si sola, sino que tenemos que armarnos de valor, entereza, fuerzas y salir adelante”.

Por German Agámez

iconcomillasToda mala experiencia es una enseñanza, pero no para que nos estanquemos ahí a ver lo negativo, sino a ver lo positivo que puede traer todo lo malo que vivimos. Detrás de cada mala circunstancia, hay algo bueno que aprender”. Estas son palabras de Elvia Candanoza Vargas, una auxiliar contable barranquillera que trabajó en el Magdalena como docente de preescolar y quien hoy muestra con orgullo su nuevo libro “Río Verde. Crónica de un amor inundado de violencia” una historia que narra las situaciones vividas por su autora en una etapa de su vida y que ya suma su segunda edición con éxito.

"Un día me senté con la idea de escribir algo y alguien me dijo, por qué no escribes la historia de todo lo que viviste en ese pueblo. Lo visualicé y me dije: así lo voy a hacer y comencé enseguida".Elvia Candanoza

Esta mujer nos da una lección de optimismo en cada frase y un tratado de esperanza y positivismo en cada concepto. “Nos caemos, pero no tenemos que quedarnos todo el tiempo ahí tirados, esperando que la suerte nos cambie por si sola, sino que tenemos que armarnos de valor, entereza y fuerzas y salir adelante”. Esta es la andanada que Elvia nos lanza a quemarropa cuando le preguntamos sobre sus vicisitudes y desventuras en tierras magdalenenses.

Sin tratar de que nos cuente en detalle los horrores del desplazamiento y las secuelas del conflicto que hoy es historia, tratamos de que Elvia nos dé luces acerca de sus desventuras. “En Río verde no solo van a encontrar violencia. Van a encontrar una hermosa historia de amor como pocas, como yo digo, una historia singular. La escribí y aunque he leído muchas de estas historias y he visto muchas películas de amor, siento que la mía las sobrepasa”, afirma, y agrega: “un día me senté con la idea de escribir algo y alguien me dijo, por qué no escribes la historia de todo lo que viviste en ese pueblo. Lo visualicé y me dije: así lo voy a hacer y comencé enseguida. La historia está contada tal como pasó”.

La sonrisa casi nunca desaparece del rostro de facciones suaves y juveniles de una mujer a la que es difícil calcularle la edad. Habla con convicción y disfruta de lo que cuenta como si fuera la primera vez que lo hace.

“Toqué muchísimas puertas. Incluso, en el extranjero alguien leyó mi libro, le interesó, pero quiso cambiarle algunas cosas y preferí no publicarlo; pero eso no me desanimó. Pensé, cuando llegue el momento lo voy a publicar tal cual lo escribí. Seguí tocando y tocando. Ese libro lo terminé de escribir en el 2010. Han pasado 7 años y dos años que salió la primera edición; la segunda acaba de salir hace un par de meses. Nunca perdí la esperanza ni la fe. Sabía que en algún momento mi libro iba a ser leído y lo estoy viendo ahora”.

La historia de Elvia Candanoza es de la vida real aunque se desarrolla en una población que parece escondida en su propia historia. “Tuve que investigar mucho. Yo quería hablar acerca de un pueblo y dar a conocer todos sus datos. Es un pueblo muy pequeño y muchas personas que han leído el libro me dicen: ‘yo no conocía esa parte de la historia de mi pueblo’. Me tocó investigar mucho y me llevé mi tiempo pero lo logré”.

No todo fue un camino de rosas

No todo fue camino de rosas para esta mujer que empezó a escribir desde los 12 años. Hablando nuevamente de su obra actual manifiesta: “En un principio estuve a punto de desfallecer, pero a tiempo me di cuenta. Un día al levantarme pensé: tengo que sacarle provecho a esta situación, a lo que me pasó y empecé”. 

Sobre la inspiración para contar una historia tan sencilla y complicada al mismo tiempo, Elvia confiesa que la musa llega sola. “Mis hijos me dicen, que haces despierta a las tres de la mañana y les respondo: esta es la hora en que llegan las ideas; el momento en que fluye todo y ese es el momento que aprovecho para escribir y no lo dejo pasar”.

Como en toda historia, los impulsores, facilitadores o como se les quiera llamar, tenían que aparecer. “En la Fundación Luz de Esperanza IPS, conocí a Ruby Vargas, quien resultó ser mi pariente. Le conté mi actividad y ella me dijo que le gustaría leer el libro. Le interesó la historia y me dijo: yo te voy a apoyar costeando los gastos de publicación”.

El apoyo del Estado

Kenia Barrios, Referente de Poblaciones de la Secretaría de Cultura, Patrimonio y Turismo de Barranquilla, tiene algo que decir en esta historia fascinante: “Desde la secretaría de Cultura, hemos querido trabajar todo el tema de poblaciones con enfoque diferencial y específicamente enlazados con la Unidad para las Víctimas y con el Departamento de la Prosperidad Social, DPS, que ha venido apoyando todos los temas que tienen que ver con Las Gardenias, Villas de la Cordialidad y Villas de San Pablo. Elvia vive en Las Gardenias y allí hemos hecho un trabajo con las casas distritales de Cultura, a las que hemos fomentado todo lo que tiene que ver con el arte y la cultura”, dice Kenia. 

Agrega que, “Elvia Candanoza me parece una escritora que ante todo, no se define como víctima sino que quiere mostrar todo el proceso de superación y todo lo que uno puede cambiar a través de la cultura, del arte, de las potencialidades, de las capacidades y de todo lo que tiene que ver con el talento”.

Por su parte, Silvia Bolaño Fuentes, directora de programas sociales de la Fundación Lascopio y miembro de la Cámara Júnior, tiene su parte. “En Colombia y especialmente en la costa Caribe hay muchos talentos, sobre todo jóvenes que precisamente, por temores, por miedo y por etiquetas mentales no se atreven o piensan que deben tener un talento muy especial para sobresalir. En algún conversatorio van a descubrir la biografía de Elvia. No es lo mismo ver un escritor en un libro que verlo personalmente y reconocer esas vivencias, esa biografía, la cual puedes descubrir a través de esas experiencias personales; puedes descubrir entonces elementos positivos que antes podrías ver como negativos y de ahí sacar aquello bueno que te impulsa hacia un futuro”, concluye diciendo Silvia Bolaño.