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Portero ataja con una sola mano pero con un corazón enorme

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*Por qué querer es poder y hacerlo con pasión es triunfar en el deporte.

La Redacción

Mundo.- Tal vez el oficio más ingrato en el fútbol es ser portero, pues el defensa, central o delantero pueden fallar y no pasa nada; sin embargo, si el guardameta erra es sinónimo de gol en contra y desmotivación para el equipo.

Este es el caso y ejemplo de vida de Tudorel Mihailescu, guardapalos que ataja con solo una mano (le falta parte de la extremidad superior izquierda), y que a pesar de los consejos por no seguir practicando el deporte más “bello”, del orbe no se amilanó y hoy es titular del equipo Romprim en la 4ta división de Rumania, convirtiéndose de esta manera en ejemplo de superación en el deporte.

“Fue un gol maravilloso. Robinson Zapata saca del área y el balón le queda a Dayro que con la inteligencia de un goleador observa el balón y luego le pega por encima del portero”, relata emocionado Tudorel Mihailescu, de 49 años, mientras observa desde las gradas del Arena Nacional el Derby de la capital rumana entre Steaua y Dynamo, que se jugó el 3 de mayo pasado.

Sin embargo, esto no detuvo a Mihailescu. Ni para ganarse la vida en una empresa de reciclaje de basuras de Bucarest ni para defender el arco de un modesto club de un pueblo minero del interior en la cuarta división del fútbol rumano.

Tómenos este ejemplo, asumamos retos cada día y tratemos de no ponernos límites siguiendo este ejemplo de vida.