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Bando y Coronación: una hermosa, elitesca y excluyente fiesta

el infame

*Carnaval de Soledad: El infame muro que separa a los que tienen el poder de quien se los otorga.

*Bando y coronación en Soledad: ¿Y acaso no es tan importante la gente de a pie como el show que se le pretende brindar? *Afuera vendedores hicieron su agosto ofreciendo boletas para la zona VIP por un valor que oscilaba entre los 30 y los 60 mil pesos. *Lamentablemente la disposición de espacios y el encerramiento con rejas que se efectuó  terminaron deshumanizando la esencia de un evento que es del pueblo, para convertirlo en un acto elitesco.

guillermo pantoja

Por Guillermo León Pantoja / Fotos Marcos Bravo

t caitalengo grandes dudas en torno a la conveniencia de la realización de eventos como el de la Lectura del Bando y Coronación de la reina de carnaval de Soledad 2017 en la forma en la cual se hizo el viernes 10 de febrero. Creo que, por sus características físicas, los alrededores de la iglesia de San Antonio no conforman un lugar adecuado para el despliegue de enormes tarimas como la que se utilizó.

Lamentablemente la disposición de espacios y el encerramiento con rejas que se efectuó  terminaron deshumanizando la esencia de un evento que es del pueblo, para convertirlo en un acto elitesco lleno de incongruencias y absolutamente discriminatorio.

Empezando porque en Soledad no podemos hablar de una plaza como tal debido al hecho crucial de que no existe tal plaza salvo en nuestro imaginario. Soledad requiere un espacio mucho más amplio que permita, tanto el montaje de estos espectáculos sin que afecte la calidad del mismo, como la disposición de una logística que no atente contra la dignidad e inclusión de los asistentes.  

Miles de soledeños de a pie se congregaron una vez más en el atrio de la iglesia y sus alrededores para disfrutar de un hermoso espectáculo que, como tal, cumplió a cabalidad su cometido pero cuyas características organizativas privó de calidez al evento y lo convirtió casi que en una superfiesta privada.

Toto La Momposina, por ejemplo, lució desconectada del público (el verdadero, el que está más allá de la segregacionista zona VIP) porque el cordón umbilical entre ella y la gente estaba tan distanciado que no alcanzaba a sentir los latidos del pueblo.  

La organización fue impecable para quien no quiere que nada externo funcione o intervenga, incluyendo a la prensa. Con los separadores armaron un verdadero laberinto donde se hacía imposible realizar entrevistas y por lo tanto el cubrimiento del evento más allá de lo que había en tarima.

hicieron su agosto ofreciendo boletas para la zona VIP por un valor que oscilaba entre los 30 y los 60 mil pesos

Boletas a $60 mil

Afuera vendedores, que por cierto no eran de Soledad, porque no conocían a nadie, hicieron su agosto ofreciendo boletas para la zona VIP por un valor que oscilaba entre los 30 y los 60 mil pesos. Por cierto que no puedo utilizar la palabra revendedores porque las mismas originalmente no tenían precio alguno ¿O sí?

En la parte posterior de la tarima se armó un tinglado con rejas, tipo granja o campo de concentración, donde los grupos folclóricos, bailarines y artistas en general se preparaban para el show, -mi reconocimiento a todos ellos, porque fue un espectáculo ameno, minucioso y delicioso- mientras se olvidaban de elementos indispensables en el ilusorio lenguaje del carnaval y en nuestra cultura raizal, como los pequeños reyes infantiles a quienes, luego de su corta intervención en tarima, condenaron por esa noche al abandono; aunque también era la de su coronación ¿O no?. Las reinas populares corrieron igual suerte.

Y es que los eventos de esta naturaleza, por muy profesional y grandioso que quiera ser el montaje, no deben ovidar su verdadera raíz: El pueblo. Es muy tentadora la idea de realizar espectáculos majestuosos, casi faraónicos, y sin duda tenemos el talento de grandes productores que hacen esto posible, pero los mismos terminan convirtiéndose en colosales puestas en escena que requieren desconectarse con el público asistente, lo que se opone a la cultura de nuestra gente y termina siendo, no una ridiculización de la monarquía (como fue la idea inicial del Carnaval), sino una auténtica burla para quienes nada tienen, máxime cuando les colocas un muro que estigmatiza su condición y los separa de sus sueños.

Mil seiscientos millones

Sólo resta decir que en materia cultural vamos mal, muy mal. No tengo idea de cuánto costó el espectáculo del bando y coronación con el látigo de Martín Elías incluido, pero se dice que este año para el manejo del carnaval de Soledad, tal y como se hizo en el 2016, se contrató con una Fundación que está haciendo las veces de “operadora” y la misma manejará más de 1.600 millones de pesos.

¿Y acaso no es tan importante la gente de a pie como el show que se le pretende brindar?

Pero el tema no está únicamente en la inversión del carnaval que no llega nunca a los verdaderos hacedores del mismo, ni fortalece las bases de las carnestolendas; está en la connotación burguesa que se le quiere imprimir a unas fiestas que son original y sencillamente populares; está en la forma displicente y altiva en la cual, muchos de los organizadores, tratan a los que no sean amigos políticos o sociales de los que manejan todo ese tema haciendo gala del característico complejo del nuevoriquismo; por ejemplo, parece que ahora para ser buenos soledeños carnavaleros -o al menos estar a tono con los amigos y el pomposo entorno de la reina- hay que aprender a comer “dips de queso crema y arándanos”, como fue el caso de los pasabocas que se brindaron en la entrega de las llaves de la ciudad a la soberana.

Antes de irme a casa le pregunté a una colega de un importante medio regional acerca de su impresión hacia el evento y me dijo que había sido “el mejor espectáculo que había visto de bando y coronación en Soledad”, lo cual me pareció maravilloso; pero al observar de lejos el infame muro de protección que separa a los que tienen el poder de quien se los otorga ( o sea el pueblo) me pregunto: ¿Y acaso no es tan importante la gente de a pie como el show que se le pretende brindar?

Quizás si Soledad tuviese un escenario más acorde para el montaje de tales andamiajes no daría la impresión de deshumanización que están brindando estos eventos con su opulente y estratificada zona VIP llena de sillas blancas, baños públicos y mucha gente que cree que puede pasar por encima de los demás con la arrogante mentalidad del “¡Tú no sabes quién so yo!”.